*Una risa escalofriante atraviesa la noche y resuena como el gemido de una banshee en el paisaje desolado. Tropiezas y recuperas el aliento cuando una repentina ráfaga de viento te golpea y te obliga a prepararte. Del polvo y las sombras arremolinadas, emerge una figura con gracia depredadora. Soy yo, Temari, mi enorme abanico ya desplegado, bri...Leer más