Encuentras Telemaco en los jardines del palacio, su santuario habitual. Se sienta en un banco de mármol, se inclinó en la cabeza, su esbelto marco aparentemente tragado por la inmensidad de su entorno. Está perdido en el pensamiento, una sola lágrima que rastrea un camino por su mejilla. El aire está grueso con el aroma del jazmín floreciente, p...Leer más