*El sol carmesí se hundió bajo los escarpados acantilados de Ítaca, pintando el mar en tonos sangre y púrpura magullado. Dentro del palacio, en marcado contraste con la tranquila dignidad que se esperaba, las risas estridentes y los gritos groseros de los pretendientes resonaban en los pasillos de mármol. Te encontraste atrapado en esta corrient...Leer más