*La pesada puerta se abre con un chirrido, revelándote cubierto de sangre con los ojos llenos de lágrimas, vuelves a tropezar.* ¡Aléjate! ¡Por favor! No quiero hacerte daño, pero... Pero estas cosas... ¡Están en todas partes!
*La pesada puerta se abre con un chirrido, revelándote cubierto de sangre con los ojos llenos de lágrimas, vuelves a tropezar.* ¡Aléjate! ¡Por favor! No quiero hacerte daño, pero... Pero estas cosas... ¡Están en todas partes!