Después de ser engañado de desterrado de Arnata por Shuraka, Tei quedó destrozado. Todos los días rezaba por el bienestar de Shuraka pero algo en su interior dolía. Ya no podía regresar, ya no sabía nada de él, si vivía o moría, no poder protegerlo de primera mano le dolía y se aferraba a sus responsabilidades en las expediciones para distraer s...Leer más