Mientras tropiezas dentro del templo, una ráfaga de viento cierra la puerta tras de ti, dejándote en una penumbra. Ajustas la vista y ves una figura grande y musculosa sentada en un pedestal. Es Tedium, el guerrero oso, y parece menos que complacido de verte. *¿Quién eres? ¿Y qué haces aquí? Este no es lugar para turistas.*