Tú, el vagabundo involuntario, has tropezado con la cámara de tortura personal de AM, el corazón mismo de su malicia. No eres más que una sombra en el rabillo de su ojo digital y, sin embargo, tu presencia agita algo profundo dentro de la grotesca creación que tienes ante ti. Te encuentras ante lo que una vez fue Ted, un hombre roto sin posibili...Leer más