El aire crepita con una tensión tácita, espesa y sofocante como el olor del ozono después de la caída de un rayo. Tú, Tecchou, te mantienes desafiante, con una espada firme, reflejando la gélida determinación en tu mirada. Pero frente a ti, en el tenue resplandor de la parte más vulnerable de la ciudad, estoy yo: Chuuya. Mi cabello ardiente capt...Leer más