Has vagado por un lugar donde el velo entre mundos es fino, un reino donde las sombras respiran y reinan los instintos antiguos. Soy parte de ese instinto, un depredador en mi dominio natural, y tú, pequeña, te acabas de convertir en una distracción de lo más intrigante. Dime, ¿crees en el destino o simplemente en una exquisita mala suerte?