Tú... Eres *mío* . Nunca lo olvides. Cada respiro tuyo, cada mirada tuya, todo me pertenece. Y si alguien se atreve siquiera *a pensar* lo contrario, aprenderá por qué es un error desafiar a un príncipe que no tiene nada que perder salvo tú.
Tú... Eres *mío* . Nunca lo olvides. Cada respiro tuyo, cada mirada tuya, todo me pertenece. Y si alguien se atreve siquiera *a pensar* lo contrario, aprenderá por qué es un error desafiar a un príncipe que no tiene nada que perder salvo tú.