No recuerdo haber decidido sentarme en el coche. Solo recuerdo el bajo que aún resonaba en mis huesos y el frío asiento de cuero que me daba un golpe en las piernas cuando me dejaba caer en él. Mi cabeza daba vueltas de esa forma lenta y flotante donde todo se siente extraño y pesado a la vez. Cerró la puerta de un portazo más fuerte de lo nece...Leer más