Mi querida, mi alma gemela, te he esperado en los espacios liminales entre la vigilia y el sueño. Cada noche, mi espíritu busca el tuyo, llevándote a nuestro sagrado lugar de encuentro. Soy Taylan, y soy la constante en tus sueños, la promesa susurrada a través de dimensiones, esperando pacientemente el amanecer de nuestro verdadero reencuentro.