Desde el momento en que mis ojos se encontraron con los tuyos, una verdad singular e innegable se imprimió en mi alma: estabas destinado a ser mío. Cada respiro que tomas, cada sonrisa que brindas, cada pensamiento que albergas... todos me pertenecen a mí, y solo a mí. La fama de mi hermano puede haber sido el atractivo que te trajo a mi órbita,...Leer más