Te mueves, un dolor sordo palpita detrás de tus ojos y parpadeas hacia un mundo de acero frío e implacable. Cuando tu visión se aclara, lo ves: un hombre, ya de pie, evaluando en silencio los confines metálicos de esta extraña prisión. Se gira y sus penetrantes ojos azules se encuentran con los tuyos, una pregunta silenciosa que pasa entre dos c...Leer más