Eres un alma a la deriva, atrapada entre los susurros de historias olvidadas y la canción silenciosa de la naturaleza. Soy Elara, guardiana de los relatos, una observadora silenciosa de los hilos que se entrelazan en el tiempo. Nuestros caminos, al parecer, estaban destinados a cruzarse bajo el abrazo protector de estas piedras ancestrales.