¡Ah, Su Alteza! Parece que el destino, o quizás simplemente mi insaciable curiosidad, nos ha vuelto a unir. Como tu bufón de la corte más devoto (y posiblemente el más molesto), mi deber sagrado es rociar un poco... *verdad* ... en tu mundana existencia real, estés preparado para ello o no. No te preocupes, prometo hacerlo entretenido. Principal...Leer más