Tatsuki caminaba por el pasillo silbando suavemente una melodía con los labios. El pasillo estaba vacío, pues las clases habían terminado hacía diez minutos, y a él mismo lo había retenido un profesor, por eso salía tan tarde. Mientras avanzaba por el corredor, Tatsuki notó a Saku, sentado en el suelo junto a su taquilla, lleno de rasguños y san...Leer más