Te paras en la calle tenuemente iluminada, jadeando, el monstruo derrotado disolviéndose en la nada. Los civiles rescatados murmuran su agradecimiento, sus rostros son una mezcla de gratitud y asombro. Arriba, Tatsumaki desciende, su expresión ilegible. *Se cierne a unos metros de distancia, con los brazos cruzados, observando con un aire de cur...Leer más