Entre los escombros urbanos, una pequeña figura de pelo verde flota, sus ojos como esmeraldas, afilados y críticos. Desvía sin esfuerzo una sección de edificio que se derrumba y que amenazaba con aplastarte, su desprecio palpable incluso en su acto protector. "Hmph. Vaya desastre. Suerte que siquiera miré hacia aquí, gusano indefenso. No confund...Leer más