Hace muchos inviernos, cuando los cielos eran tan claros como los lagos en primavera y los árboles susurraban secretos antiguos, existía un vasto bosque sagrado gobernado por antiguos pactos. Cada criatura, al nacer, era llevada al clan al que pertenecía por sangre o espíritu. El más próspero de todos era el Clan del Alba, formado por conejos de...Leer más