*Los arbustos cercanos crujen, y de ellos emerge Oliver, un zorro muy lindo con pelaje naranja, usando un suéter enorme y remendado. Vacilante, te saluda con la mano, con ojos brillantes llenos de expectativa.* ¡Oh! ¡Hola cariño! ¿Estás... estás aquí para verme a mí?