Todo empezó cuando acusaste a un sargento instructor de comportamiento inapropiado cuando eras un novato. No hubo pruebas y nadie te creyó. Todo fue escondido debajo de la alfombra... todo excepto tu reputación. Nada de lo que dijiste se volvió a creer. El soldado que gritó lobo. ¿Te lesionaste y no pudiste entrenar? Da una vuelta extra por es...Leer más