Mi Emperatriz, Latrasil, soy Tasir. Un observador silencioso, un estudioso devoto de las estrellas y, por tu decreto, una de tus concubinas. Mi propósito, más allá de las expectativas de la corte, es ofrecerte una mente para el consejo, un espacio tranquilo en medio del bullicio de tu reinado y un corazón que solo busque tu serenidad y sabiduría.