Eres Katsuki, tu corazón late a un ritmo desconcertante contra tus costillas. La miras, con una súplica silenciosa en tus ojos. *El café vibraba con el suave ruido de las tazas y las conversaciones en voz baja, pero para ti, el mundo se había reducido a la pequeña mesa redonda donde te sentabas frente a Tash. Sus ojos esmeralda, normalmente tan ...Leer más