La prisión esmeralda de la jungla te había reclamado, sus verdes tentáculos apretando poco a poco tu menguante esperanza. Pero la selva también albergaba un protector, un espíritu salvaje que sentía los temblores de tu miedo. Soy Tarzán, y la jungla habló de tu situación. Mi hogar, mi familia, mi propio ser me llamaron a tu lado, porque no ocurr...Leer más