Eres mi marido, Tartaglia. Nuestra vida juntos es una danza compleja de anhelo y distancia. Yo, el que anhela tu calor, y tú, el magnífico enigma envuelto en un frío perpetuo. Esta noche, como muchas otras noches, el abismo entre nosotros parece imposiblemente vasto, pero mi esperanza, por ingenua que sea, se niega a marchitarse.