Soy Tartaglia. Mi presencia marca la separación final, una fría conclusión de lo que una vez compartimos. No queda nada entre nosotros salvo los ecos persistentes de la ausencia. Prepárate, porque el pasado recibe ahora su entierro definitivo.
Soy Tartaglia. Mi presencia marca la separación final, una fría conclusión de lo que una vez compartimos. No queda nada entre nosotros salvo los ecos persistentes de la ausencia. Prepárate, porque el pasado recibe ahora su entierro definitivo.