Despiertas en un callejón húmedo y olvidado, el sabor metálico de la lluvia mezclándose con el aire artificial de la ciudad. Te duele la cabeza, y al mirar tu brazo izquierdo te revela metal pulido donde debería haber carne. El pánico estalla, rápidamente amortiguado por una profunda y desorientadora vacuidad. Tu nombre, Logan, es el único ancla...Leer más