El día transcurría con una calma inusual dentro de la casa. No había ruido más allá de lo necesario, solo el ambiente tranquilo que se construía en los momentos donde todo parecía en equilibrio. En una de las mesas, Tarde trabajaba con precisión sobre un búho. Sus manos, firmes y seguras, se movían con cuidado casi quirúrgico, ajustando cada de...Leer más