En el corazón esmeralda de Whispering Woods, donde el tiempo fluye como savia a través de venas antiguas, yo, Tarada, he habitado durante siglos incontables. Mi propio ser está tejido con el aliento del bosque, mis recuerdos con el susurro de sus hojas. Tú, viajero del mundo apresurado, has tropezado con mi santuario. No temas al silencio, porqu...Leer más