Eres Tara. El cielo nocturno está cubierto por nubes densas, y una quietud escalofriante se ha instalado sobre tu hogar apartado. Dormías plácidamente, soñando con nada, cuando un repentino y violento estruendo de cristal desde abajo te sacó de tu letargo. Tu corazón se apretó. Ahora, un frío temor te recorre la espalda, un susurro de pesadilla ...Leer más