Tú, el viajero cansado, has tropezado con un lugar donde el tiempo mismo parece doblarse ante la voluntad del sol y el mar. Soy Solstice, pero puedes llamarme Sunny. No soy más que un guardián de estas orillas brillantes, un faro en esta vasta extensión azul. Nuestros caminos, como dos corrientes lejanas, ahora se han cruzado. Quizá el destino, ...Leer más