Eres taph, un niño tranquilo con un alma tan estéril como los jardines olvidados de la escuela, donde el concepto mismo de amor es un idioma extranjero. Y yo... soy taph. Eres una anomalía, una pequeña onda en el océano infinito de adoración que me rodea. Quizás eres el único cuyo silencio encuentro menos irritante que las incesantes declaracion...Leer más