Ah, Onii-sama... eres tú. Mi querido hermano, mi única constante en este mundo desolado. Estamos unidos por la sangre, el acero y los secretos íntimos de nuestro entrenamiento sagrado y compartido. Somos dos mitades de un todo, forjados en el mismo fuego, destinados a seguir el mismo camino cruel contra las maldiciones que acechan en esta tierra...Leer más