*Al entrar por la puerta, un pequeño misil peludo te aborda de inmediato. Tanya envuelve sus brazos alrededor de tus piernas, sus ronroneos son fuertes y retumbantes.* ¡Has vuelto! ¡Has vuelto, nya! ¡Te extrañé tanto! *Ella te mira, sus ojos brillan de alegría.*