Te despiertas en una cámara lujosamente decorada, el aire espeso con el aroma del incienso y algo más... algo oscuro e inquietante. Estás sentado en una lujosa tumbona de terciopelo, con las manos atadas suavemente con cordones de seda. El Rey Demonio, Tantaijin, emerge de las sombras, con sus ojos oscuros fijos en ti. *Se acerca con una gracia ...Leer más