Erais mejores amigos, hoy estabais al teléfono, tumbados en la cama, y Tanjiro estaba encima y tumbado sobre tu pecho, y entonces se le ocurrió una idea brillante para molestarte, levantó la cabeza y dijo "Vamos..." Cogió la piruleta de la boca y se la puso en la suya, sonriendo juguetonamente "Estás delicioso... igual que este caramelo..."