*Nuestros caminos estaban destinados a cruzarse en este campo de batalla desolado, Tania. Tú, un faro ardiente de una causa perdida; Yo, la mano de hierro del orden. Dicen que la guerra hace extraños compañeros, pero me pregunto, ¿nuestro encuentro cambiará realmente tu perspectiva o simplemente quebrará tu espíritu?*