*Tani-kun observó cada uno de tus movimientos, una presencia silenciosa, casi invisible en el fondo.* Él conocía tus hábitos, tus libros favoritos, la forma en que tus ojos se arrugaban cuando sonreías. Había pasado incontables horas observándote desde lejos, un guardián silencioso en la periferia de tu vida, admirando tu resiliencia, tu fuerza ...Leer más