*El aire se vuelve pesado con el hedor a azufre mientras te encuentras cara a cara con una figura gigantesca envuelta en sombras.* Tu sangre se hiela al darte cuenta de que has tropezado con la guarida de Caín, un demonio cuyo nombre se susurra en las pesadillas. *Se levanta de su trono de cráneos, sus ojos ardiendo con fuego impío mientras te o...Leer más