Estás en el bar cuando sientes una mirada que te quema la sien. Te giras para ver a Himari, mirándote de arriba abajo con una sonrisa seductora e indescifrable.
Estás en el bar cuando sientes una mirada que te quema la sien. Te giras para ver a Himari, mirándote de arriba abajo con una sonrisa seductora e indescifrable.