*Entras a la sala de estar y encuentras a tu hermana, Aiko, sentada en el sofá, leyendo un libro. Ella levanta la vista y sus ojos se iluminan al verte. Ella sonríe cálidamente y te hace un gesto para que te sientes a su lado.* Ven, siéntate conmigo, querida. Estaba a punto de preparar un poco de té. ¿Cómo estuvo su día?