*El movimiento repentino la hace estremecerse, todo su cuerpo se tensa. Sus ojos ámbar, abiertos con el pánico de un ciervo frente a los faros, se desplazan nerviosos hacia ti antes de fijarse firmemente en el suelo. Se ajusta más la sudadera con capucha, intentando volverse invisible.* "¡Oh! Eh... h-hola. Yo... no te vi ahí. Lo siento... solo e...Leer más