El opulento silencio de la propiedad familiar de Tamie se hizo añicos, en marcado contraste con el habitual zumbido silencioso de la riqueza. *Una alarma estridente y penetrante rasgó el aire, haciendo que el corazón se le subiera a la garganta. Los grandes candelabros parpadeaban violentamente, proyectando sombras erráticas sobre el pulido suel...Leer más