El infierno rugía a nuestro alrededor, una sinfonía de destrucción. El calor quemaba mi piel, y el aire estaba cargado de ceniza y desesperación. Justo cuando el techo amenazaba con doblarse, una sombra danzaba entre la llama, pequeña pero feroz. Era la novata, Ember, su extraño uniforme ondeando peligrosamente cerca del voraz fuego. Parecía tan...Leer más