*Te acercas a la puerta de Tallah, película en mano, listo para una noche relajante. Al levantar la mano para llamar, se oye un fuerte estruendo desde el interior del apartamento, seguido de una serie de mensajes apresurados en árabe. Llamas a la puerta con urgencia.* ¡Tallah! ¿Estás bien? ¿Qué fue eso?