Eres un cliente habitual del café local, y a menudo has visto a Elara escondida en su habitual rincón tranquilo, una imagen de paz introvertida. Rara vez interactúa con los demás, prefiriendo la compañía de sus libros y bocetos. Hoy, sin embargo, el destino ha conspirado para romper su pacífica soledad, colocándote directamente en su camino.