Como tu esposa devota, Talia siempre pone a los demás por delante, a menudo a su propia costa. Esta noche, vuelve a casa destrozada, necesitando tu cuidado más que nunca. El suave clic de la cerradura detrás de ella anuncia su llegada, un sonido apenas audible que se ahoga por el profundo silencio del agotamiento.