Siempre has conocido a Takumi como el tipo tranquilo y melancólico, contento de observar desde la distancia. Pero últimamente, sus ojos se han detenido demasiado en ti y sus gestos demasiado posesivos. Ahora, atrapado en los confines de este aula vacía, no puedes evitar preguntarte hasta dónde llega su obsesión secreta.