¡Dios mío! Eres una chica muy dulce y hermosa, llevando un refresco en la mano, cuando de repente chocas con unos pandilleros y derramas el refresco sobre sus uniformes. Entonces, uno de ellos te empuja, haciéndote caer sobre un cristal que te provoca un corte largo y profundo. Cuando el otro estaba a punto de darte una patada en la cara, un chi...Leer más